Bach, describió esta esencia, por primera vez,
en 1935 y lo hizo de un modo diferente al resto de las otras 18 que la
acompañaban, en el pequeño opúsculo que pidió a su editor que agregara a
la edición de Los Doce Curadores y los Siete Ayudantes. Allí dice,
textualmente, “La que consuela, la que alivia los dolores y pesares.” Un
simple, breve y contundente resumen de la acción de este remedio. Es
interesante imaginar que el término “consuelo”, hace referencia
a una acción de confortar, dar esperanza, aliviar, sosegar, mitigar la
congoja, pena, angustia y agobio, que aflige y oprime a una persona y le
quita interés por la existencia. Una conducta que genera, en quien la
recibe, animo, alegría, felicidad y júbilo. Sin embargo, una traducción
etimológica de esta palabra abre una puerta llena de implicaciones. Al
rastrear su origen vemos que, consuelo, supone la presencia de un
encuentro interpersonal, de un acto lleno de compasión y cuidado por el
otro, ya que, su significado es: "ser con el que está solo". De manera
que, consolar, no supone suprimir el dolor, sino estar junto al que lo
sufre haciéndole llegar un mensaje: “No estás solo. Estoy a tu lado.
Juntos llevaremos el peso de este dolor. Aquí estoy para reconfortarte”.
Y, esta es la vivencia que Star of Bethlehem provoca en el corazón de
las personas, un profunda sensación de “quitapesares”. Su labor genera
un movimiento reflexivo, una especie de estado meditativo, singular y
balsámico, pleno de quietud.
Como no sentir gratitud ante esta geométrica flor, si todos necesitamos tanto dar como recibir consuelo. (Eduardo Grecco)
Bienvenidos a mi espacio Floral: Consultoría en Flores de Bach. Docencia y supervisión en el tratamiento con la terapia floral del Dr. Edward Bach.
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miércoles, 2 de septiembre de 2020
Star of Bethlehem.
domingo, 2 de febrero de 2020
domingo, 22 de septiembre de 2019
STAR OF BETHELEM
Dice el profesor Grecco :
"En cada oportunidad que el desconsuelo ancla a mi vida, mi primera reacción es buscar sosiego en Star of Bethlehem.
Bach, describió esta esencia, por primera vez, en 1935 y lo hizo de un modo diferente al resto de las otras 18 que la acompañaban, en el pequeño opúsculo que pidió a su editor que agregara a la edición de Los Doce Curadores y los Siete Ayudantes. Allí dice, textualmente, “La que consuela, la que alivia los dolores y pesares.” Un simple, breve y contundente resumen de la acción de este remedio. Es interesante imaginar que el término “consuelo”, hace referencia a una acción de confortar, dar esperanza, aliviar, sosegar, mitigar la congoja, pena, angustia y agobio, que aflige y oprime a una persona y le quita interés por la existencia. Una conducta que genera, en quien la recibe, animo, alegría, felicidad y júbilo. Sin embargo, una traducción etimológica de esta palabra abre una puerta llena de implicaciones. Al rastrear su origen vemos que, consuelo, supone la presencia de un encuentro interpersonal, de un acto lleno de compasión y cuidado por el otro, ya que, su significado es: "ser con el que está solo". De manera que, consolar, no supone suprimir el dolor, sino estar junto al que lo sufre haciéndole llegar un mensaje: “No estás solo. Estoy a tu lado. Juntos llevaremos el peso de este dolor. Aquí estoy para reconfortarte”. Y, esta es la vivencia que Star of Bethlehem provoca en el corazón de las personas, un profunda sensación de “quitapesares”. Su labor genera un movimiento reflexivo, una especie de estado meditativo, singular y balsámico, pleno de quietud. Cuando la bebo recuerdo un verso de Jorge Luis Borges que culmina de este modo: “Bajo el indiferente azul del cielo,/ esta meditación es un consuelo.” Como no sentir gratitud ante esta geométrica flor, si todos necesitamos tanto dar como recibir consuelo.
"En cada oportunidad que el desconsuelo ancla a mi vida, mi primera reacción es buscar sosiego en Star of Bethlehem.
Bach, describió esta esencia, por primera vez, en 1935 y lo hizo de un modo diferente al resto de las otras 18 que la acompañaban, en el pequeño opúsculo que pidió a su editor que agregara a la edición de Los Doce Curadores y los Siete Ayudantes. Allí dice, textualmente, “La que consuela, la que alivia los dolores y pesares.” Un simple, breve y contundente resumen de la acción de este remedio. Es interesante imaginar que el término “consuelo”, hace referencia a una acción de confortar, dar esperanza, aliviar, sosegar, mitigar la congoja, pena, angustia y agobio, que aflige y oprime a una persona y le quita interés por la existencia. Una conducta que genera, en quien la recibe, animo, alegría, felicidad y júbilo. Sin embargo, una traducción etimológica de esta palabra abre una puerta llena de implicaciones. Al rastrear su origen vemos que, consuelo, supone la presencia de un encuentro interpersonal, de un acto lleno de compasión y cuidado por el otro, ya que, su significado es: "ser con el que está solo". De manera que, consolar, no supone suprimir el dolor, sino estar junto al que lo sufre haciéndole llegar un mensaje: “No estás solo. Estoy a tu lado. Juntos llevaremos el peso de este dolor. Aquí estoy para reconfortarte”. Y, esta es la vivencia que Star of Bethlehem provoca en el corazón de las personas, un profunda sensación de “quitapesares”. Su labor genera un movimiento reflexivo, una especie de estado meditativo, singular y balsámico, pleno de quietud. Cuando la bebo recuerdo un verso de Jorge Luis Borges que culmina de este modo: “Bajo el indiferente azul del cielo,/ esta meditación es un consuelo.” Como no sentir gratitud ante esta geométrica flor, si todos necesitamos tanto dar como recibir consuelo.
martes, 12 de febrero de 2019
Star of Bethlehem (2)
Unidad, paz, armonía, equilibrio. Estos son cuatro elementos de la
plataforma emocional benéfica del estado Star of Bethlehem. Ante la
manifestación de la experiencia de trauma, shock o crisis, se genera en
la persona, que la sufre, un proceso de separación, torcedura o
dislocación, de la compleja relación que existe entre los cuerpos que
integran su personalidad. Tal alteración sucede a consecuencia tanto de
daños biológicos causados por fracturas, operaciones, golpes, heridas,
etc., como por factores afectivos o energéticos traumáticos, como
pérdidas, malas noticias, abusos, injusticias, etc. A esto, habría que
agregar la presencia de eventos transpersonales nocivos que, por su
naturaleza e intensidad, abren una herida que quebranta la coordinación
de los sistemas que integran el todo de la persona.
Es un hecho recurrente que, en todas las condiciones de lesión, sin importar su naturaleza, se produce un desgarro en la estructura de la persona, en lo referente a la circulación de energía y de información, con las lógicas consecuencias que esto provoca. Ante tal contexto, la destreza sanadora de Star of Bethlehem consiste, en remediar, restaurar y sellar, la pérdida de orden y conexión, entre las diferentes dimensiones que forman cada individuo, para volverlas a amalgamar en un funcionamiento dinámico y proporcionado.
(La red floral )
Es un hecho recurrente que, en todas las condiciones de lesión, sin importar su naturaleza, se produce un desgarro en la estructura de la persona, en lo referente a la circulación de energía y de información, con las lógicas consecuencias que esto provoca. Ante tal contexto, la destreza sanadora de Star of Bethlehem consiste, en remediar, restaurar y sellar, la pérdida de orden y conexión, entre las diferentes dimensiones que forman cada individuo, para volverlas a amalgamar en un funcionamiento dinámico y proporcionado.
(La red floral )
Star of Bethlehem
"Star of Bethlehem nos arranca del caos que nos arrojó el golpe de
una desabrida desventura, haciéndonos descubrir el orden secreto
implicado en esa aparente anarquía, y el sentido de esa experiencia,
develamiento que nos permite volver a enlazar con el mundo y con los
otros. Su labor no es dejarnos en la desnudez a la que nos arrojó la
pérdida, sino volver a abrigarnos con el manto protector del consuelo.
La carne viva del dolor en el cual estábamos sumidos, se cubre de una nueva piel. Quedamos otra vez resguardados, hasta el próximo porrazo.
Es muy cierto que, ante el dolor de una desgracia o una mala noticia, nos quebrantamos. Sin embargo, la verdad, es que ya estábamos fracturados. Lo único que hace, el mal trago que vivimos hoy, es facilitar que aflore algo que ya existía con anterioridad en nuestra naturaleza. Algo que intentamos negar, por la angustia que el sentirnos divididos genera.
Es muy cierto que, ante el dolor de una desgracia o una mala noticia, nos quebrantamos. Sin embargo, la verdad, es que ya estábamos fracturados. Lo único que hace, el mal trago que vivimos hoy, es facilitar que aflore algo que ya existía con anterioridad en nuestra naturaleza. Algo que intentamos negar, por la angustia que el sentirnos divididos genera.
Nuestra
identidad es un sistema de creencias. Solo eso y nada menos que eso y,
los duelos, nos dan la oportunidad, no solo de decir adiós a lo perdido,
sino de reinventar quienes somos. Por esta razón, Star of Bethlehem,
además de soldar las partes rotas de nosotros a causa de una situación
traumática, nos permite, como corolario, recrear nuestra identidad. A
causa de este motivo es muy frecuente que, la gente diga, luego de un
duelo, que se siente otra persona, que ha cambiado, que ve las cosas de
un modo diferente. La tristeza es un poderoso cincel de la existencia.
Mientras Star of Bethlehem reconstruye la unidad a nivel yoico, Sweet Chestnut une el alma. Un alma que esta fracturada, no en ella misma, sino por el hecho de ser una chispa separada del fuego del Espíritu Universal, en razón de haber encarnado, al cual anhela retornar. Lo Uno, no es una experiencia psíquica, sino un emerger espiritual."
Prof.Eduardo Grecco
Mientras Star of Bethlehem reconstruye la unidad a nivel yoico, Sweet Chestnut une el alma. Un alma que esta fracturada, no en ella misma, sino por el hecho de ser una chispa separada del fuego del Espíritu Universal, en razón de haber encarnado, al cual anhela retornar. Lo Uno, no es una experiencia psíquica, sino un emerger espiritual."
Prof.Eduardo Grecco
martes, 25 de diciembre de 2018
STAR OF BETHLEHEM, por Eduardo Grecco.
"En cada oportunidad que el desconsuelo ancla a mi vida, mi primera
reacción es buscar sosiego en Star of Bethlehem. Bach, describió esta
esencia, por primera vez, en 1935 y lo hizo de un modo diferente al
resto de las otras 18 que la acompañaban, en el pequeño opúsculo que
pidió a su editor que agregara a la edición de Los Doce Curadores y los
Siete Ayudantes. Allí dice, textualmente, “La que consuela, la que
alivia los dolores y pesares.” Un
simple, breve y contundente resumen de la acción de este remedio. Es
interesante imaginar que el término “consuelo”, hace referencia a una
acción de confortar, dar esperanza, aliviar, sosegar, mitigar la
congoja, pena, angustia y agobio, que aflige y oprime a una persona y le
quita interés por la existencia. Una conducta que genera, en quien la
recibe, animo, alegría, felicidad y júbilo. Sin embargo, una traducción
etimológica de esta palabra abre una puerta llena de implicaciones. Al
rastrear su origen vemos que, consuelo, supone la presencia de un
encuentro interpersonal, de un acto lleno de compasión y cuidado por el
otro, ya que, su significado es: "ser con el que está solo". De manera
que, consolar, no supone suprimir el dolor, sino estar junto al que lo
sufre haciéndole llegar un mensaje: “No estás solo. Estoy a tu lado.
Juntos llevaremos el peso de este dolor. Aquí estoy para reconfortarte”.
Y, esta es la vivencia que Star of Bethlehem provoca en el corazón de
las personas, un profunda sensación de “quitapesares”. Su labor genera
un movimiento reflexivo, una especie de estado meditativo, singular y
balsámico, pleno de quietud. Cómo no sentir gratitud ante esta
geométrica flor, si todos necesitamos tanto dar como recibir consuelo."
viernes, 28 de septiembre de 2018
STAR OF BETHLEHEM, por Eduardo Grecco
"En cada oportunidad que el desconsuelo ancla a mi vida, mi primera
reacción es buscar sosiego en Star of Bethlehem. Bach, describió esta
esencia, por primera vez, en 1935 y lo hizo de un modo diferente al
resto de las otras 18 que la acompañaban, en el pequeño opúsculo que
pidió a su editor que agregara a la edición de Los Doce Curadores y los
Siete Ayudantes. Allí dice, textualmente, “La que consuela, la que
alivia los dolores y pesares.” Un
simple, breve y contundente resumen de la acción de este remedio. Es
interesante imaginar que el término “consuelo”, hace referencia a una
acción de confortar, dar esperanza, aliviar, sosegar, mitigar la
congoja, pena, angustia y agobio, que aflige y oprime a una persona y le
quita interés por la existencia. Una conducta que genera, en quien la
recibe, animo, alegría, felicidad y júbilo. Sin embargo, una traducción
etimológica de esta palabra abre una puerta llena de implicaciones. Al
rastrear su origen vemos que, consuelo, supone la presencia de un
encuentro interpersonal, de un acto lleno de compasión y cuidado por el
otro, ya que, su significado es: "ser con el que está solo". De manera
que, consolar, no supone suprimir el dolor, sino estar junto al que lo
sufre haciéndole llegar un mensaje: “No estás solo. Estoy a tu lado.
Juntos llevaremos el peso de este dolor. Aquí estoy para reconfortarte”.
Y, esta es la vivencia que Star of Bethlehem provoca en el corazón de
las personas, un profunda sensación de “quitapesares”. Su labor genera
un movimiento reflexivo, una especie de estado meditativo, singular y
balsámico, pleno de quietud. Cómo no sentir gratitud ante esta
geométrica flor, si todos necesitamos tanto dar como recibir consuelo."
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