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lunes, 14 de noviembre de 2022

DEPRESIÓN Y FLORES DE BACH

por Susana Veilati.

La depresión (prefiero llamarla honda tristeza) en sí misma es un conjunto heterogéneo de estados físicos, emocionales y cognitivos. Referiré algunos asociándolos con esencias florales. Los entrecomillados son citas del Dr. E. Bach.

- El abandono del cuerpo, el desinterés, la sobreadaptación, la ausencia de contacto vitalizador y creatividad, nos hace pensar en la apatía WILD ROSE : “… ningún esfuerzo por mejorar las cosas y encontrar un poco de felicidad. Han abandonado la lucha por la vida sin lamentarse”.
- La falta de energía remite a la tristeza y extenuación OLIVE: “La vida cotidiana les representa un duro esfuerzo y no les proporciona ningún placer”.
- La desesperanza y la frustración resuenan con GORSE y GENTIAN, ambos tratan de un modo entristecedor de pensarse y pensar la vida. Para el primero “hay poca esperanza de alivio”, después de un intento tras otro de mejorarla. Los del segundo estado floral: “Ven siempre el lado oscuro de la vida…pesimistas…dudan de su progreso…”. Y las dos se incluyen en el 2 grupo bachiano de los que miran la vida con formato duda.
- Hay hondas tristezas en las que ambos, cuerpo y mente, están profundamente afectados, pienso en SWEET CHESTNUT “…la angustia es tan grande que parece insoportable. Cuando la mente o el cuerpo se sienten al límite de sus fuerzas y ya no pueden más.” Aquí los pensamientos son de destrucción y aniquilamiento, es la forma de tristeza más urgente de ser atendida, con gran compasión contenedora y derivada a Urgencias Psiquiátricas en función de la alarma que sintamos. Puede o no ir asociado con estados de descontrol CHERRY PLUM: “miedo… a perder la razón,…”.
- A menudo, en la profunda tristeza, hay una espiral de contacto social descendente ya que las personas se recluyen, se sienten solas. En este punto pienso en MUSTARD, incapaz de “mostrarse feliz o alegre”, no comprendida e incluso avergonzada por no poder con semejante oscuridad. Yo diría que aislarse es común a todos los tristes, la tristeza avergüenza. No perdamos de vista este detalle cuando acompañemos lo frío, lo oscuro, el duelo; en fin, los más bajos registros del ánimo.
- Otra triste soledad que me preocupa es la de los traumatizados STAR OF BETHLEHEM, que “se niegan a aceptar consuelo” necesitándolo tanto. Cuando tratamos trauma sabemos de esta inconmensurable tristeza por descuido o abandono. El que hoy no acepta consuelo es porque no lo recibió. No hubo espacio para pedirlo ni nadie que lo diera.

Bueno, con este escrito pretendo poner en relieve la honda tristeza en el sistema de Bach, pero no intento cubrir todas sus formas. No hago referencia a las tristezas RED CHESTNUT, CHICORY, HEATHER , HONEYSUCKLE, CLEMATIS, PINE, ELM etc

 


 

lunes, 8 de junio de 2020

"La depresión es más que algo químico" por Luis Hornstein

“Clarín publicó una nota en la cual se privilegia el factor genético en las depresiones. Es una investigación auspiciada y respaldada por Pfizer. Insisto en que el tratamiento de las depresiones no debe estar orientado por la industria farmacéutica. Las depresiones son la cara oscura de la intimidad contemporánea. Dice la Organización Mundial de la Salud (O.M.S.): “Se espera que los trastornos depresivos, en la actualidad responsables de la cuarta causa de muerte y discapacidad a escala mundial, ocupen el segundo lugar, después de las cardiopatías, en 2020”. Las depresiones se ubicarán, como causa de discapacidad, por delante de los accidentes de tránsito, las enfermedades vasculares cerebrales, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, las infecciones de las vías respiratorias, la tuberculosis y el HIV.
La depresión –como el talento o la criminalidad- es más que algo químico. Tiene múltiples causas Hay, sí, un desequilibrio neuroquímico. Pero también deben considerarse la herencia, la situación personal, la historia, los conflictos, la enfermedad corporal y las condiciones histórico-sociales. El misterio del bienestar psíquico no se reduce a la bioquímica. La vida tiene la estructura de una promesa, no de un programa. Mientras el porvenir muestre el rostro de lo imprevisible y de lo desconocido, esta promesa tendrá un precio. Es propio de la libertad llevar la existencia a un lugar distinto al esperado, desbaratar los códigos biológicos y sociológicos. La excitación y la incertidumbre de lo que nos espera, son superiores a la regularidad de un placer grabado en nuestras células (Hornstein, 2011).
Cuando uno oye hablar de neurociencias, parecen omnipotentes. Cuando uno las conoce siquiera un poco, comprueba que no lo son. Ni las psicoterapias son el pasado ni las neurociencias el futuro. Caso por caso. Qué psicoterapia. Qué neurociencia. Las neurociencias y las ciencias sociales cuestionan al psicoanálisis. No nos victimicemos. El psicoanálisis ¿no nació cuestionándolo todo? Por momentos se encierra y deviene un sistema creencial que rechaza la crítica, interna y externa. Un psicoanálisis pusilánime. Por suerte, en muchos momentos se atreve a estar vivo. No sólo responde a los cuestionamientos sino que los agradece, porque lo ayudan a pensar. Y recobrando la antigua gallardía cuestiona a su vez.
Si investigamos la causalidad psíquica, vemos la intervención de la causalidad biológica y de la cultural. Todavía no hemos marcado bien las articulaciones, pero sí que la causalidad psíquica no ha perimido. Que no puede ser reemplazada. Nadie ha podido postular ninguna inferencia lineal entre lo que se sabe del cerebro y la subjetividad. Hay fronteras. Para el psicoanálisis y para las neurociencias. Es un campo a explorar. Estamos obligados a pensar el psicoanálisis, con la física, la biología, las neurociencias, las ciencias sociales, la epistemología de hoy.
La degradación de los valores colectivos repercute sobre los valores personales. El “valetodo” ético no puede sino hacer tambalear la autoestima, la identidad y los estados de ánimo. En este escenario, los laboratorios ofrecen al sufriente soluciones mágicas. Los psicofarmacos –imprescindibles en determinados casos- se convierten así, lucro mediante, en artificiales píldoras de la felicidad. Por eso se habla de “toxicómanos legales”.
Los deprimidos tienen una visión pesimista de sí mismos y del mundo, un sentimiento de impotencia y de fracaso. Sus días son una cansada sucesión de rutinas y pesares, sin los pequeños estallidos de alegría de la persona común y casi sin motivos de deleite (intelectuales, estéticos, alimentarios o sexuales). Como si la existencia careciera de color, de sabor y de sentido. Bueno, no todos los deprimidos son “mortecinos”. Algunos –sobre todo los varones- ocultan el vacío interior con el ruido de la violencia, el consumo de drogas o la adicción al trabajo.
Disminución de energía e interés. Sentimientos de culpa. Dificultades de concentración. Pérdida de apetito. Pensamientos de suicidio. Están agobiados en busca de estímulo. Están ansiosos en busca de calma. Están insomnes en busca de sueño. “No tengo futuro”. “No tengo fuerzas”. “No valgo nada”.
El escándalo de los antidepresivos fue tapa de Newsweek el 8 de febrero de 2010. El título, bien visible, gritaba “Novedades depresivas acerca de los antidepresivos”. Y el subtítulo revolvía en la llaga: “Los estudios sugieren que estas populares drogas no son mucho mas efectivas que el placebo y que en algunos casos sus efectos pueden ser más perjudiciales”.
El artículo se hacía cargo de un megaestudio publicado el 6 de enero en el J.A.M.A. (The Journal of de American Medical Association, vol 3 Nº 1) que concluye que si bien el 75% de los pacientes con depresión se benefician con la medicación hay poca evidencia que los antidepresivos tengan efectos farmacológicos específicos comparados con los placebos para pacientes con depresión leve y moderada. La publicación se basó en múltiples estudios realizados entre 1980 y marzo del 2009. En promedio, los placebos resultaron en un setenta y cinco por ciento tan eficaces como los medicamentos.
Depresiones leves, moderadas y severas. La Escala de Depresión de Hamilton mide la severidad de la depresión. De esa escala (o de otra) dependerá en el futuro la indicación de medicación. La depresión puede ser leve, moderada o grave. En el primer caso, la persona siente que es incapaz de hacer frente a la mayor parte de sus actividades cotidianas. En el segundo, a esa sensación se le suman dificultades para mantener esas actividades, para concentrarse, para tomar decisiones. Los errores laborales se hacen más frecuentes y eso daña aún más la autoestima. Finalmente el grado grave del trastorno perturba casi por completo el día a día de la persona. Darse un baño o ir al trabajo se convierten en una tortura. No sólo las ideas de suicidio, sino también las tentativas, aparecen con más frecuencia. Sin embargo, no fue un diario sensacionalista. No fueron psicólogos despechados con la psiquiatría. Fueron los médicos agrupados en la American Medical Association, señores de muy buen pasar, pero que no suelen recibir dinero ni pasajes de las empresas farmacéuticas. Esos médicos, que suelen mirar con recelo a las psicoterapias, elaboraron este enjundioso estudio y lo publicaron en su prestigiosa revista (el J.A.M.A.).
Repasemos las conclusiones del megaestudio: hay poca evidencia que los antidepresivos tengan efectos farmacológicos específicos comparados con los placebos para pacientes con depresión leve y moderada. Por lo que en depresiones leves y moderadas las diferencias clínicas entre antidepresivos y placebos “son mínimas o no existentes”; por el contrario, en depresiones severas los beneficios de la medicación antidepresiva tenían significativas diferencias con los placebos.
Hace 20 años que se recetan antidepresivos. Hace años que los biologicistas desprestigian como charlataneria la psicoterapia y ahora estos clínicos han descubierto la importancia del diálogo y de la relación médico-paciente y han puesto en su sitio los antidepresivos.
La posibilidad de que la efectividad de los antidepresivos se base en que conjugan creencias, expectativas y esperanzas (factores no despreciables, desde ya) en cualquier medicación, interrogan acerca de la bioquímica de la depresión y replantean la relación entre biología e historia en la génesis del sufrimiento depresivo.
El informe despertó alarma en la industria farmacéutica. En el 2008 en EE.UU. los antidepresivos facturaron nueve mil seiscientos millones de dólares (y se calcula que 20 mil millones en el mundo). Los antidepresivos en E.E.U.U incrementaron su consumo desde 1993 de trece millones y medio de personas a veintisiete millones en el 2005. Y representan actualmente el 15% de todas las prescripciones de E.E.U.U.
Por más de dos décadas, la industria farmacéutica fue la más lucrativa en los Estados Unidos. En el año 2003, por primera vez, fue desplazada del primer lugar y se ubicó detrás de la minería, la producción de petróleo y la banca comercial.
Se estima que hoy el 10% de la población norteamericana toma antidepresivos, el doble que hace diez años. Más de la mitad lo hace por malestares diversos. Muchos lo hacen para enfrentar las vicisitudes cotidianas y evitar las lógicas oscilaciones de la autoestima.
El paciente contemporáneo deambula de consultorio en consultorio. Homeopatía, acupuntura, hipnosis y alopatía. Está informado, es crítico pero también un escéptico que no cree en ningún tratamiento. Duda que solo se apacigua cuando se siente escuchado. Hay psicólogos, terapeutas, médicos y psiquiatras que dialogan, que se bajan del pedestal. Ese diálogo es la oportunidad de hablar de su sufrimiento, de integrar sus síntomas y dolencias en una historia personal. Dos personas, conscientes de sus límites y en un contexto de respeto mutuo, intentan encontrar juntas la mejor cura posible.”


 Fuente: 

(NOTA: Desde el abordaje Floral es mucho lo que se puede hacer para tratar los estados depresivos. Ver: Acompañar al paciente depresivo con Flores de Bach)



jueves, 28 de mayo de 2020

CUIDADO CON EL DES-ALIENTO por V Gawel


Sí, estamos rodeados de malas noticias: corrupción, muerte, colapso ecológico, y distintas depredaciones de lo Viviente. Tracemos ahora una raya, como la sinuosa línea que divide al Yin del Yang, lo Claro de lo Oscuro: declaremos lo Claro como el territorio de quienes cada día apuestan a la Vida. Lo Oscuro, como el reino de quienes gestan destrucción con sus gestos. Uno mismo decide su ubicación en ese mapa: de un lado, del otro (sabiendo que en toda persona honesta hay también algo de oscuridad, por supuesto, y viceversa!).
Pero, míralo... en ese mapa hay una zona peligrosa: la línea que separa lo Claro de lo Oscuro. Allí están no solo los indiferentes, los que deciden la mediocridad sin Vivir. Allí también somos propensos a habitar cuando nos desalentamos. No es que, como al mediocre, al desalentado el asunto no le interese: es que cree que nada de lo que haga servirá para nada, y, por ende, decide quedarse en esa línea del medio, dolorosamente paralizado.
Cuidado con el desaliento! Es la trampa mortal para los que nacieron con el corazón despierto: han venido como Walt Withman, que dijo de sí mismo, "Yo soy un hombre que riega la raíz de todo lo que crece". Pero se les agotó el agua. La palabra "des-aliento" significa desconectarse del Hálito de Vida. Etimológicamente quiere decir "perder el Anhelo". El Anhelo de dejar una huella, de hacer algo valioso. Epa! Arriba, que se hace tarde!!
En la Psicología del Budismo, una actitud a desarrollar espiritualmente es el VIGOR: poner energía, ganas, en el trabajo sobre sí y sobre el mundo. Aunque sea tan pero tan duro y difícil a veces! Aunque al Vigor haya que inventarlo desde adentro. Entonces, ante el des-Aliento, volver a res-Pirar. Porque, como bien sabemos, "pyr" es "fuego", y res-pirar significa mantener encendido el Fuego dentro de sí (más allá de la combustión biológica que la respiración implica). El poeta sufi Rumi (nacido en Persia en el 1207), ya siendo viejo sintetizó su biografía, magníficamente, en sólo cuatro palabras: "Ardí, ardí, y ardí".
La muerte que nos rodea necesita de nuestra Vida. Necesita de nuestro Vigor, de nuestro Arder. Una lucha pacífica que se ejerce día a día. Se lo decimos y nos lo decimos: UNO NO ESTÁ SOLO EN ESA DECISIÓN DE REGAR LO QUE CRECE. Aunque se seque eso que regamos: hay más, y mucho más, que necesita de nuestra Agua. Mudarse de la línea inerte, otra vez, hacia lo Claro.
Ojalá que estas palabras te lleven hoy Aliento... Ojalá que lo convides, hasta que vuelva a nosotros, que también lo necesitamos. 



domingo, 16 de julio de 2017

Acompañar al paciente depresivo con terapia floral.





Leí un interesante artículo escrito por el Dr. Alberto Soler Montagud para el Blog Terapia Gestalt Valencia de Clotilde Sarrió acerca de “Cuánto tiempo tarda en “curar” una depresión. (para accdeder al artículo completo siga este enlace: http://www.gestalt-terapia.es/cuanto-tiempo-tarda-en-curar-una-depresion/)
En dicho artículo el autor dice: (…) “se trata de la angustia que muchos pacientes manifiestan cuando los síntomas de su depresión mayor tardan en desaparecer aunque se haya instaurado el tratamiento (sobre todo durante las primeras semanas), haciendo que se muestren impacientes y reiterativos al manifestar sus ansias de mejoría. En estas situaciones, el deprimido siente tal necesidad de curarse (no sólo mejorar sino hacerlo pronto y por completo) que pierde la objetividad al ser preguntado por su evolución («estoy igual que al principio» «esto no mejora nada»), se muestra pesimista respecto a su evolución y no reconocer las atisbos de mejoría que pueda ir presentando como, por ejemplo, recuperar algo el apetito, ser capaz de ducharse y vestirse tras varios días (o semanas) de pijama y abandono o afrontar pequeñas tareas que antes le resultaban imposibles (prepararse el desayuno, leer un poco…), datos que son percibidos por el entorno del paciente pero no disfrutados por él si persiste en la obstinación de querer «estar bien del todo» desde el principio.”
Y más adelante propone: “La psicoterapia como complemento del tratamiento farmacológico ayuda a tratar la depresión en cada una de sus fases. Al igual que sucede con la medicación, la psicoterapia deberá ser acogida sin prisas por el paciente, a quien el psicoterapeuta hará comprender que no existen remedios rápidos y milagrosos sino sólo una ayuda eficaz para hacer que los síntomas sean más llevaderos, la curación mas efectiva y el riesgo de una recaída menor. Consideremos que una buena psicoterapia practicada con una cadencia semanal, puede necesitar entre 10 y 20 semanas para ser efectiva en una depresión, sobre todo si esta es severa o cumple criterios de depresión mayor. Al inicio de la depresión, la psicoterapia se deberá centrar en ayudar al paciente a convivir con sus síntomas, aceptar la realidad de su enfermedad y aguardar sin demasiada angustia hasta que los antidepresivos hagan su efecto, momento a partir del cual se podrán abordar de un modo más activo las sesiones de terapia.”
Aquí es donde yo veo que la Terapia Floral puede resultar una aliada del tratamiento psiquiátrico, abordando precisamente esos estados de impaciencia y hasta de desesperanza que aquejan al paciente.
En principio es necesario recordar que la terapia floral trata al paciente, no sus síntomas. Que atiende a “cómo sufre el que sufre”, tal como lo expresara el propio Dr. Bach.
Puedo citar algunos trabajos de investigación publicados, donde se concluye que  la intensidad de la depresión de las personas estudiadas disminuyó de forma cosiderable después de la aplicación de las esencias florales selecconadas, hecho demostrado por la existencia de diferencias altamente significativas en la presencia de este estado afectivo antes y después del tratamiento.
Teniendo en cuenta que la depresión es un sindrome, no puede ser tratada con una única esencia floral. (Orozco, “Diferencias sutiles entre las Flores de Bach”)
Las esencias habitualmente selecionadas para el tratamiento de una depresión son:
·      Gentian
·      Mustard
·      Gorse
·      Wild Rose
·      White Chestnut
·      Impatiens

GENTIAN:
Es indicado para los sentimientos depresivos que siguen a un suceso puntual: un despido, una ruptura de pareja, un examen desaprobado. Se caracteriza por el desánimo, el desgano y expectativas negativas (pesimismo).
La persona se siente "bajoneada", desinflada, sin fuerzas para vencer los obstáculos y seguir adelante e identifica perfectamente la causa de lo que le sucede.
Según la psicología contemporánea, como tipología corresponde a la Personalidad Depresiva. Esta depresión se llama reactiva porque aparece como reacción a un hecho, es muy común y de fácil tratamiento. Suele ir acompañada de pensamientos autodenigratorios (se tratan con Larch y Pine), de culpabilidad (Pine) de mal humor (Willow), de crítica (Beech). Gentian actúa con bastante rapidez.
MUSTARD:
El estado que trata se caracteriza por la tristeza profunda, la melancolía, muchas veces sin un motivo visible que la provoque.
Se lo llama depresión endógena porque viene del interior de la persona, o sea de su historia personal o de sus procesos inconcientes.
La persona puede tener dificultades para levantarse a la mañana, le cuesta mucho cumplir con las responsabilidades cotidianas, a veces también hacerse cargo de su higiene y del arreglo personal.
Se deja estar y en los casos más severos hay insomnio, falta de apetito y otros trastornos del sueño y de la alimentación.
Mustard ayuda a gestionar la tristeza (no para eliminarla, sino para limpiar las heridas y entonces sí, sanar). En la mayoría de los casos actúa bastante rápido.
GORSE:
Es el remedio para quienes han sufrido mucho anímicamente o de una enfermedad física y ya están desesperanzados, resignados a que su problema no tiene solución. Como dice el Profesor Ricardo Orozco, es un mecanismo de defensa que tiene que ver con la claudicación, lo que hace que aumente la frustración, el desasociego y la ansiedad.
No ven una luz al final del tunel, no acuden espontáneamente a consulta sino que son inducidos o llevados por otros.  Resignación fatalista
Se le llama depresión esquizoide y es muy profunda.
Gorse despierta la esperanza y debe ser tomado un tiempo prolongado.
WILD ROSE:
Es para quienes están más allá de la desesperanza.
Han llegado a la apatía, a la indiferencia, no les importa nada, les da lo mismo cualquier cosa. El placer se encuentra disminuído lo mismo que el interés. Permanecen en la cama o largas horas mirando televisión.
Es la depresión más profunda que carece de un claro activador
Wild Rose mueve la voluntad, despierta la motivación y el deseo, empuja a recuperar el movimiento y la iniciativa.

WHITE CHESTNUT, para los pensamientos obsesivos que pueden acompañar el cuadro depresivo.
IMPATIENS, para la impaciencia por curarse, para que la persona comprenda que se trata de un proceso y por lo tanto llevará su tiempo el comenzar a ver mejoría

Otras esencias aplicadas según la necesidad de cada caso puntual fueron
Agrimony, Star of Bethlehem, Red Chestnut, Walnut y Cherry Plum

Cito a continuación algunos trabajos publicados, a modo de referencia.

1.    Eficacia del tratamiento con flores de Bach en el trastorno depresivo

Autor:
Heidy Y. Moscoso Gallegos

Universidad Catolica de santa maria
Arequipa- Perú
Mg. en Medicina Bioenergética


El presente trabajo de investigación tubo como objetivo determinar la eficacia de las flores de Bach en el trastorno depresivo en los usuarios que acuden al centro de Salud Mental Moises Heresi en la ciudad de Arequipa- Perú.
El estudio se desarrolló en un modelo cuasi experimental, constituido por  una muestra de 20 pacientes con el diagnóstico de depresión a quienes se dividió en dos grupos, en número y características iguales denominados: grupo experimental y grupo control. Para la demostración de la eficacia se aplicó el inventario de depresión de Beck, la guía de observación donde se determinan las características propias de la muestra y una cédula de entrevista con preguntas abiertas que ayudaron a identificar las  esencias florales a usar.
En el análisis estadístico se empleó el análisis de varianza  Anova.
Los resultados a los que se arribaron fueron: en cuanto a las características generales de estudio,  el 100% de la población fue de sexo femenino, el 40% está entre 31 a 40 años de edad,  el 65% es casada, 90% tuvieron un tiempo de enfermedad de más de dos años y un 35% tuvieron un tiempo de tratamiento de uno a dos años.
En cuanto al tratamiento con flores de Bach, las esencias más usadas fueron: “Gentian” ,  20% y “Red Chestnut” ,  16%. De acuerdo a los cambios  en el tratamiento floral  que se hicieron durante el tiempo que duro el estudio; el 40% cambio de flores después de la primera sesión de seguimiento (a las 4 semanas de iniciada la terapia), un 30% cambio de flores en la segunda sesión de seguimiento (a las 8 semanas de tratamiento) y un 30% no cambio de tratamiento floral durante todo el estudio.
Teniendo en cuenta que ambos grupos iniciaron con características similares en cuanto intensidad de la depresión, tiempo de enfermedad y tratamiento farmacológico administrado se vio diferencias significativas en  el post test;  de acuerdo al inventario de depresión de Beck, solo en el grupo experimental, después de la terapia floral, se evidencio  un 80% de personas sin depresión. Un 20% presento depresión leve y no prevaleció ningún caso de depresión moderada o severa. Sin embargo en cuanto al grupo control, un 70% de personas se encontraron en depresión leve, un 20% en depresión moderada, pero  además se observa un 10% que aunque haya disminuido la puntuación Beck, mantiene la depresión severa a pesar del tratamiento farmacológico.

Para consultar el trabajo completo siga este link:



2.    Terapia con flores de Bach. Resultados tras monitorizar 115 pacientes

 Medicina biológica. Italia. 2 (37-43), 1997.
 Se trataron 115 pacientes en un contexto de psicoterapia. Se estudió la efectividad de las flores de Bach en el tratamiento de tres categorías de trastornos: ansiedad, que incluía ataques de pánico, fobias y trastorno obsesivo-compulsivo; depresión, incluyendo problemas en las relaciones y problemas de conducta; y estrés, incluyendo trastorno de estrés postraumático y agotamiento psicofísico. La prescripción de los remedios florales se hizo en base a las necesidades individuales de cada paciente. El éxito del tratamiento se clasificó en total, parcial o ninguno, según si la remisión de los síntomas era completa o parcial. Se obtuvo un éxito total en el 67,8% de los casos, el cual aumentaba al 89% si se incluía también el éxito parcial.
Para consultar el trabajo completo siga este link:


3.    Terapia con flores de Bach en el tratamiento de un trastorno depresivo mayor crónico
 Alternative Therapies in Health and Medicine, Nov/Dec 2003, Vol 9, No 6,
Autor: Mark P. Masi, psicólogo, National-Louis University, Elgin, IL.
Traducido del inglés.
Al inicio de la terapia floral, cada paciente había sido diagnosticada con un trastorno depresivo mayor crónico (es decir, con una duración de al menos dos años). Se les administró el inventario de depresión de Beck (BDI) para determinar una línea base de funcionamiento.

La selección de los remedios florales se hizo en base a la sintomatología de cada paciente. Siguiendo las directrices del doctor Bach, se vertieron dos gotas de cada remedio concentrado en un frasco de 30 ml de agua mineral y se añadió una cucharadita de glicerina vegetal para preservar la mezcla. De esta combinación de remedios, cada paciente tomó 4 gotas 4 veces al día. Durante las 12 semanas siguientes se controló la respuesta de los pacientes mediante observación clínica, autoinformes de los pacientes y el BDI, que se repitió en las semanas 4, 8 y 12. En la práctica clínica, una reducción del 50 % en las puntuaciones de mediciones como las realizadas por el BDI, se considera un indicio de respuesta terapéutica.
Para consultar el trabajo completo siga estos links:

http://www.cepvi.com/index.php/medicina/bach/investigaciones-sobre-las-flores-de-bach


4.    Flores De Bach, Una Esperanza Para La Depresión
Autor: Lic. Adrián Tucci (Director del Instituto Argentino de Terapias Naturales)
Para consultar el trabajo completo siga este link:

5.    Efectividad de la terapia floral para el tratamiento de la depresión en pacientes tributarios a cirugía cardiovascular
Autora:
Msc. Yanet Pérez Sorí

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Para cerrar este trabajo informativo, voy a citar un pensamiento del propio Dr Bach:

“Aliviar el dolor es un objetivo básico de todo tratamiento floral. Sin embargo, no hay que perder de vista el hecho de que el paciente debe aprender el sentido de su dolor para que éste adquiera valor terapéutico.
Aliviar el dolor debe ser, entonces, no suprimirlo sino ayudar a comprender el significado de la lección que él enseña”
“La cura debe estar orientada a restablecer la armonía entre el Alma y la mente”