lunes, 8 de enero de 2018

Chestnut Bud - Brote de Castaño

Chestnud Bud es la esencia de Bach para la gente incapaz de aprender de las lecciones de la vida. Pueden estar repitiendo los mismos errores una y otra vez, como por ejemplo, cambiando una y otra vez al mismo tipo de trabajo y sentirse siempre insatisfecho con cada uno de ellos. En otras ocasiones pueden darse cuenta de cómo otras personas cometen los mismos errores y sus respectivas consecuencias, pero cuando lo aplican a sus propios actos fracasan en aprender la lección y vuelven a cometer los mismos errores una y otra vez.
El Dr. Bach dijo que era bueno seguir adelante y dejar el pasado atrás, pero la gente en el estado Chestnut Bud lo olvida demasiado pronto. Le prestan tan poca atención al pasado que fracasan en aprender de sus lecciones y terminan condenados a repetir sus errores una y otra vez. Chestnut Bud es el remedio para ayudarles a aprender de las lecciones del pasado y puedan progresar hacia experiencias auténticamente nuevas.

Crab Apple - Manzano silvestre.




Esencia floral para personas escrupulosas, meticulosas, siempre pendiente del orden y del aseo. Tienen miedo a las infecciones y enfermedades contagiosas.

SÍNTOMAS CLAVES
- Imagen pobre de si mismo. Sensacion de impureza.
- Vergüenza.
- Sufrir ansiedad por todo tipos de insectos, bacterias, etc.
- Distorsión del sentido de la proporción.
- Obsesión por el orden y la limpieza o por trivialidades.
- Se sobrevalora los detalles, pierde la globalidad.
- Perfeccionista.
- Miedo a contagiarse y desarrollar enfermedades.
- Sensacion de asco.
- Miedo a que la comida pueda hallarse en mal estado, a las medicinas caducadas.
- Personas con dietas estrictas y si comen algo diferente sienten que están intoxicadas.
- Propenso a atraer energías negativas..
- Odio a si mismo.
- Sensacion de asco.
- A veces tiene problemas con acciones físicas, como besar o amamantar.
- Por su afán de limpieza atraen síntomas físicos molestos con facilidad como (problemas cutáneos, exceso de sudor, mucosidades y diversas infecciones.)

El tratamiento con CRAB APPLE aporta el Potencial Positivo de:
- Aceptación de si mismo y de sus propias imperfecciones.
- Tener una imagen personal positiva, no le incomoda su apariencia física, ni su entorno.
- Es un limpiador interno a nivel sentimientos.
- Restaura el sentido de la proporción.
- Ayuda a la adaptación de la realidad en los pacientes psicoticos.
- Aplicado externamente actúa muy bien sobre lesiones dermatológicas.
- Buen medicamento para las infecciones y resfriados comunes.

Sobre la actuación de las Flores de Bach, por Ricardo Orozco





Resulta muy difícil encontrar un patrón homogéneo para explicar la forma en la que las Flores de Bach actúan.
A la mayoría de usuarios y terapeutas les basta con esto último, con que actúen. Pero sin embargo son muchas las veces en las que he escuchado la siguiente pregunta: ¿es necesario tener conciencia de la información que las flores catalizan para que estas actúen? ¿O acaso para que el efecto sea máximo?
A mi modo de ver, existen dos vías de actuación principales, y esto no quita que además puedan haber otras.
Una, quizá la más importante y evolutiva, pasa por la mente, por el tomar conciencia, en la más pura línea de lo enunciado por el Dr. Bach. Podríamos aquí señalar una dirección de . Algo así como vernos desde una metaposición, desde fuera, como nos ven también los demás. Relacionamos de esta forma la repercusión que tienen nuestras acciones sobre el entorno y la influencia que ejercen los acontecimientos en nuestros pensamientos y sentimientos.
Existe otra vía que resulta un poco “más animal” o, en cualquier caso, no parece pasar por la mente, al menos en un primer momento. Tal es el caso por ejemplo de un animal que a raíz de la toma de las flores cambia a un comportamiento más sano y equilibrado. Si aplicamos esta vía no mental, en cierta forma de , a una persona en tratamiento con un marcado patrón Chicory, podríamos ver que de pronto no se enfurece cuando no cuentan con ella para un evento al que pensaba ser invitada. Es más, aprovecha el tiempo de otra manera positiva sin sentirse traicionada. En este caso no ha habido un procesamiento cognitivo (o mental) de la conveniencia de no ser tan posesiva, dejar fluir a los demás, etc., etc. También observamos esta vía en gente que no sabe que está tomando las esencias, porque por ejemplo se las dan fuera de un proceso terapéutico y a escondidas, práctica que no respaldo.
Las Flores de Bach parecen actuar indistintamente por las dos vías mencionadas, e incluso podemos constatar que la una no excluye a la otra.
Creo que cuando uno cambia de conducta mostrándose más empático, ya ha habido un proceso interior significativo. Y esto no tiene por qué ser siempre consciente ya que no somos solo la mente. Existen otros niveles de conciencia elevados que trascienden la mente consciente. Aunque… puestos a elegir, parecería que conviniese más que el cliente sea lo más consciente y participativo posible. Y ahí es donde entra en juego el papel del terapeuta.
El terapeuta floral siempre debe acompañar. En el primer supuesto de actuación de las esencias, el que describía de , ayudando a que el cliente se haga consciente de sus cambios y de lo conveniente que resulta seguir ganando autoconciencia y creciendo como persona. En el segundo, de , ayuda a que esos preciosos cambios que han ocurrido sean valorados y de esta forma se conviertan en algo más duradero, al ser asistidos por la voluntad de cambio y el progreso en las virtudes del alma.  Precisamente esta es la vía evolutiva señalada por Bach.
De esta forma, quien toma las Flores de Bach siempre, de una forma u otra, termina ganando.

domingo, 24 de septiembre de 2017

Día del Terapeuta Floral 2017

Reflexiones de Adriana Vindas
Río Segundo, Alajuela Province, Costa Rica 


Día Internacional del Terapeuta Floral
"Un día como hoy , 24 de Septiembre de 1886 nacía en Moseley, Inglaterra, el Dr. Edward Bach un médico inglés de descendencia galesa, que a pesar de poseer numerosos títulos académicos, como especialista en patología, bacteriología y homeopatía, dio la espalda a la investigación ortodoxa porque se sentía insatisfecho con la forma en que la medicina se concentraba sólo en las enfermedades haciendo caso omiso de la persona en su totalidad. Fue así que rompió los tubos de ensayo de su laboratorio , descartó los métodos científicos y su dependencia de los laboratorios y aspirando a un enfoque más holístico , al mismo tiempo que su sensibilidad con la naturaleza iba creciendo, empezó a recolectar plantas y en particular las flores , la parte más desarrollada de una planta, hasta encontrar en 38 de ellas un nuevo sistema de medicina, enfocado en los estados mentales o anímicos que permitieran tratar las personalidades y sentimientos de sus pacientes, y con ellos el alivio de sus desdichas y sufrimientos físicos, de manera natural, desbloqueando el potencial de curación de sus cuerpos,y permitiendo que volviese a funcionar nuevamente.
Fue así que en pocos años logró crear un acercamiento curativo completamente nuevo, que se centrara exclusivamente en la salud emocional y espiritual de la gente, en lugar de los síntomas físicos. De todos modos, Bach siempre habló de los remedios no como un logro personal, sino como un regalo recibido de la naturaleza y de Dios.
Y precisamente porque son un regalo y no una creación humana, el sistema de los 38 remedios es perfecto y completo en sí mismo. Y aún hoy, después de casi 100 años, sigue estando vigente, porque las emociones humanas no han cambiado desde los años 30, aunque las causas de nuestros miedos, preocupaciones, celos y entusiasmos sean diferentes.
El Dr. Bach gozaba del don de la curación a través de la imposición de sus manos, pero él entendía que este don no era compartido por todos, y que no podría ser aprendido o transmitido fácilmente, por ello a través de estos remedios y los sencillos métodos para su utilización, puso ese mismo poder al alcance de todos. Asi soñó con otra clase de hospital, un hospital donde la gente pudiera ir libremente en la búsqueda de si mismos y de aprender las lecciones que la vida les enseña. Soñó con médicos que comprendieran a la gente como individuos y que estudiaran la naturaleza humana, en lugar de tubos de ensayo y resultados clínicos de laboratorio; e imaginaba a los pacientes haciéndose cargo de su propia salud, entendiendo y aceptando las necesidades de sus almas, en lugar de atender únicamente las necesidades del cuerpo.
El hospital del futuro, ese santuario de paz, esperanza y alegría, se encuentra ahora en nosotros. Sólo tenemos que elegir descubrirlo.
El hospital, el médico y el paciente que describe el Dr. Bach son la misma cosa. Todos ellos se encuentran en cada uno de nosotros. El hospital no es un edificio en algún lugar, sino un estado mental en nuestro interior, un ángulo de nuestra alma. El médico del futuro y el paciente con sus facultades somos usted y yo, cada uno de nosotros ayudándonos a nosotros mismos y entre nosotros con estos remedios."
Centro Bach


sábado, 29 de julio de 2017

El Misterio de una gota de rocío - Tercera Parte






Tercera parte
El rocío en la alquimia es la condensación de ese espíritu celeste. La humedad con el frío se condensa en gotas de agua. Esta transformación, del aire húmedo que impregna una superficie en gota de agua, ocurre debido a la radiación, especialmente en noches despejadas donde predomina la radiación infrarroja sobre la radiación solar (y en términos alquímicos la influencia de la luna y las estrellas). Esta radiación infrarroja pero también de rayos cósmicos y otras gamas de luz invisible impregnan la atmósfera de la energía del cosmos, la cual se materializa fugazmente en el rocío: un instante que engloba la luz. Quizás por esto, o porque el aire tiene una carga eléctrica, se dice atinadamente en la alquimia que el rocío porta el “fuego secreto” y como tal es una esfera perfecta: la conjunción de los opuestos, el agua y el fuego. La gota de rocío, ya sea de manera literal o simbólica, es la encarnación prístina del espíritu, primera manifestación visible de lo que es potencia ilimitada, en un estado en el que aún preserva su pureza. Reflejando la luz, el rocío es una gota de espíritu, un relámpago transparente o la superficie del cielo en una hoja: una síntesis microcósmica del universo.
Tradicionalmente se recogen las gotas de rocío en la primavera, en noches en las que la luna se mueve de creciente a plenilunio. Esto, para captar la energía del renacimiento que contiene el rocío en esta época en reflejo del proceso fertilizante de la naturaleza. 
Entre otros de los intereses popularmente atribuidos a los alquimistas, además de encontrar la piedra filosofal y convertir el plomo en oro, está lo que se conoce como el elixir de la vida y también la fuente de la juventud.  De alguna manera burlar la muerte y el proceso de degeneración del cuerpo con un equilibrio de los elementos, añadiendo mercurio, sal, azufre o buscando el opuesto –coniunctio oppositorum–, si se tiene poca agua o poco fuego, recurriendo a minerales, plantas o incluso personas que tienen un excedente de este elemento faltante para lograr la alquimia en el atanor del cuerpo, solve et coagula. Más allá de que la alquimia reconoció con Hipócrates que “es más importante saber qué tipo de persona tiene una enfermedad que qué tipo de enfermedad tiene una persona”, existen relatos y aventuras que mencionan la búsqueda de desarrollar una medicina universal, una panacea o el mismo alkhaest, el licor inmortal.
El rocío –que ya hemos visto es también “el fuego secreto de la naturaleza”– parece ser un elemento importante, al menos para algunos alquimistas, para obtener este “espíritu salino” con el cual se pueden realizar las operaciones maravilosas de la ciencia oculta.  En varios sentidos el rocío recuerda a un líquido divino o a una sustancia que confiere la divinidad o los atributos de lo celeste.  Recoger el rocío –la gota de aire condensado, una perla de Indra o un glóbulo de icor– en cierta forma  podría ser una técnica más sutil para robar el fuego de los dioses. Quizás una forma, por sigilosa y hermética, aceptada por los olímpicos que pese a ser longividentes deciden hacerse de la vista gorda, en esa hora crepuscular donde la realidad y el sueño se funden.
Una gota de rocío es un orbe de perfección, potencia pura en su transparecia luminosa. Una perla del universo, pequeño mundo. Una perla del collar que refleja todas las perlas en cada una.”Para los alquimistas, el proceso de individuación representado por el opus era una analogía de la creación del mundo”, escribió Carl Jung.
En cierta forma el rocío representa una forma individual que recapitula la creación del mundo.

El misterio de una gota de rocío - Segunda Parte





Segunda parte
La alquimia es la ciencia de transformar las cosas utilizando el conducto de la naturaleza. Más que transformar los metales, los alquimistas buscaban transformase a sí mismos conforme a los principios de la armonía universal: la relación simbólica y simbiótica entre el cielo y la tierra.
Entre las varias técnicas utilizadas dentro de este magno arte, la recolección del rocío tiene un lugar privilegiado, tanto por su importancia en la obtención de una medicina universal como por su refinación poética. Es dentro de lo que se conoce como “Espagiria”, el “arte de separar y unir” o también “la alquimia vegetal”, que está arraigada la práctica de salir al campo, especialmente en primavera, para recoger el rocío del amanecer del césped o de ciertas plantas (como el manto de la virgen o Alchemilla), con la particular influencia de la luna.
La alquimia, en su antigua fortaleza, está cifrada de símbolos y hace de la misma naturaleza un símbolo viviente –por lo que las correspondencias emanan una cierta energía o una cierta influencia que se puede utilizar para operar cambios en el mundo natural. Las metáforas son utilizadas para ocultar los secretos pero también como un poder de conexión entre el significado y una acción magnética –la articulación de un lenguaje que refleja el encantamiento de la materia. Este es el caso del rocío, también conocido como “agua celestial” o “plata filosofal” y cuyo poder proviene tanto de su energía natural como de su agencia simbólica.
Desde el origen de la filosofía humana el aire ha sido relacionado con el espíritu. La etimología nos dice mucho al respecto, tanto la palabra “alma” como la palabra “espíritu” nacen de palabras que significan “aliento” o “respiración”.  También desde la herencia griega tenemos la palabra “pneuma” que significa “espíritu” al igual que “aire.”  En sánscrito el término “akasa” significa éter, y es tanto el espacio mismo como el espíritu que permea el espacio y la memoria inherente al espacio. También en el hinduísmo, la fuerza vital o “prana” está identificada con el aire y se obtiene, como es lógico, respirando. Es parte de nuestro inconsciente colectivo asociar el aire con el espíritu –también decimos que la creatividad ocurre como una inspiración—y creer que de alguna manera la vida llega a la tierra del cielo o que el espíritu desciende en su escala radiante.

El misterio de una gota de rocío - Primera Parte




Primera parte
Nora Weeks (la mujer que acompañó al Dr Bach por toda Inglaterra en la búsqueda de sus flores curativas) cuenta que una mañana de mayo, cuando Bach caminaba a horas tempranas por un campo cubierto todavía de abundante rocío, le cruzó de repente la idea de que cada gota de rocío debía contener algunas de las propiedades de la planta donde se apoyaba, pues el calor del sol, actuando a través del líquido, serviría para extraer di­chas propiedades hasta que cada gota estuviera imantada con ener­gía. Entonces Bach advirtió que, de poder obtener de esta manera las propiedades medicinales de las plantas que él buscaba, los re­medios resultantes contendrían la energía perfecta y no contami­nada de las  plantan, y  seguramente curarían como no había curado antes preparación médica alguna. [...]. Decidió poner a prueba su teoría recogiendo el rocío de ciertas flores antes que el sol las eva­porara, y experimentarlas en sí mismo. En primer término vertió dentro de pequeños frascos las gotas provenientes de diversas plan­tas con flores, llenando algunos con el rocío de flores que habían es­tado expuestas a la plena luz solar, y otros con aquellas que se en­contraban todavía en la sombra. [...]. El hecho importante que averiguó a partir de este experimento era que el calor del sol era esencial en el proceso de extracción, ya que el rocío recogido en las plantas en los lugares sombreados no era tan potente como el de las plantas a pleno sol. [...]. Habiendo probado que el rocío calentado por el sol absorbía las propiedades de la planta sobre la que se en­contraba, se dedicó a perfeccionar el nuevo método de preparar remedios curativos. Recolectar suficiente rocío de cada flor sería demasiado trabajoso y demandaría demasiado tiempo, de modo que decidió recoger algunas flores de una planta escogida y colocarlas en un bol de vidrio lleno de agua proveniente de un arroyo límpido y colocarlo en el campo a pleno sol durante varias horas. Hizo esto y descubrió con gran satisfacción que el agua estaba impregnada de energía de la planta, y que era muy potente.