jueves, 15 de marzo de 2018

EMBARAZO Y FLORES DE BACH




Bach Centre

La familia embarazada
Todo tipo de terapias tienen algo que ofrecer a las futuras madres. Las flores de Bach son particularmente útiles porque actúan directamente sobre las emociones, que a menudo están en agitación durante y después del embarazo. Sin embargo las flores están conservadas en alcohol, por lo que le recomendamos que, si está embarazada, las diluya (con lo cual casi no queda huella del alcohol). En caso de duda consulte con su médico o partera.
Durante el embarazo pueden emerger todo tipo de estados anímicos. Hay que hacer frente a muchos cambios, lo que puede convertirse en una lucha - Walnut es la flor adecuada para ayudar a adaptarse al cambio e dejar atrás los viejos hábitos.
Si se siente irritable podría considerar tomar Impatiens si quiere hacerlo todo de prisa o Beech si le molesta la forma irritante de ser de los demás.
Si bien algunas mujeres afortunadas florecen durante esta etapa, otras se desaniman con los cambios físicos que se presentan durante la gestación. Crab Apple nos puede ayudar a aceptar nuestra apariencia y a sentirnos más confiados en la forma como nos aprecian los demás.
Cuando se va acercando la fecha del parto es natural sentirse algo nerviosa. Mimulus es la flor adecuada para este tipo de miedo normal y específico - y una vez más, la flor para protegernos en tiempos de cambio, Walnut. Star of Bethlehem se utiliza frecuentemente si el parto ha sido de alguna manera traumático.
Por supuesto las futuras madres no son las únicas que sufren durante el embarazo y de sus shocks posteriores, también los hermanos y hermanas. Las flores, afortunadamente, pueden ayudar a toda la familia. Por ejemplo:
  • No sólo la madre tiene que hacer frente a los cambios, Walnut puede ayudar a toda la familia de igual forma como cuando el recién nacido ponga la casa patas arriba.
  • Holly es la flor que ayuda cuando los hermanos se muestran celosos o rencorosos hacia el bebé.
  • Chicory es para el niño (o padre) que le gusta ser el centro del amor de la familia y se siente rechazado o herido cuando la gente hace un alboroto por el recién nacido y no por él.
  • Elm es para la gente competente que temporalmente se siente incapaz de hacer frente a las exigencias que se les plantean.
  • Olive es la flor a considerar cuando se presenta un problema de cansancio físico - pero la causa subyacente también hay que tratarla.
La mayoría de los padres quieren ser buenos padres. Esto puede dar pie a sentimientos de culpa cuando las cosas se complican. Los padres pueden sentir que las demandas profesionales les obligan a mantenerse más alejados durante y después del embarazo; las madres pueden sentirse culpables de regresar al trabajo. Ambos padres pueden esforzarse demasiado para que todo marche bien. Pine es la flor para la culpabilidad y la sobrecarga de trabajo debido a lo mismo. Oak ayuda al incansable trabajador que nunca se rinde y Vervain para las personas que se toman horas extras con demasiado entusiasmo, tal vez con el fin de demostrar lo buenos proveedores que son.
La culpa puede llegar a ser un problema cuando el trabajo se convierte en un refugio contra el caos y el ruido provocado por la nueva llegada. Otra vez Pine puede ayudar a reestablecer el sentido de equidad, equilibrio y responsabilidad así como reducir a la vez los efectos negativos de la culpabilidad.
Para algunos padres la dificultad puede radicar en admitir que sienten emociones, por no hablar de las negativas. Aquellos que se ríen de la idea de que el nuevo bebé les pueda poner bajo estrés y conviertan cualquier intento de discusión seria en un chiste. Estas personas son buenas candidatas para Agrimony. Es la flor para la gente que esconde sus preocupaciones detrás de una sonrisa.
Otros pueden seguir el camino contrario y perder todo el sentido de proporción. Las madres y padres trabajadores que inundan a sus colegas con una relación exhaustiva de las deposiciones de sus bebés, cuando en realidad deberían de presidir una reunión gerencial, pueden llegar a necesitar Heather, para ayudarles a recuperar la capacidad de ver más allá de sus propias preocupaciones.
La clave en todos los casos es tratar a la personalidad individual y los estados emocionales de la persona en cuestión. No importa si está seleccionando flores para la madre, el padre o para uno de los niños - lo importante es ver a la persona como un individuo y cómo se siente.
Con los niños -incluso los más pequeños- no es demasiado difícil, ya que están bastante preparados para decir lo que les molesta. Pero si hubiera problemas o el niño es demasiado joven como para entender a lo que se refiere, entonces puede obtener una gran cantidad de información sólo con jugar con él y observar cómo responde. ¿Es tímido (Mimulus) o bien autoritario y decidido a salirse con la suya (Vine)? ¿Le da una rabieta cuando un juguete no funciona a la primera (Impatiens), o continúa intentándolo de una manera metódica para conseguirlo o (Oak), o simplemente se da por vencido y no le importa si funciona o no (Wild Rose)?
Tomar las flores
Cuando se trata realmente de tomar las flores, hay dos formas principales de hacerlo. La primera consiste en conseguir una botella de 30ml con tapón gotero de la farmacia. Añada dos gotas de cada flor seleccionada al frasco - puede mezclar hasta 7 flores diferentes si fuera necesario - y rellenar con agua mineral sin gas. Después, de este frasco llamado frasco de tratamiento, debe de tomar 4 gotas tan frecuentemente como sienta la necesidad pero al menos 4 veces al día.
La segunda forma de tomar las flores es volver a poner dos gotas de cada flor en un vaso de agua y tomar sorbos frecuentes durante el día, pero como mínimo cuatro veces al día.
Si añade la fórmula combinada de crisis a un vaso o frasco de tratamiento, añada cuatro gotas en lugar de dos.
¿Fórmula combinada de crisis? - La mayoría de las personas la identifica bajo el nombre comercial más conocido como, Rescue Remedy. Fue elaborada por el Dr. Bach para hacer frente a las crisis y los desastres cotidianos, cuando no disponemos de tiempo para hacer una selección personalizada. La combinación de emergencia cuenta con cinco flores individuales: Star of Bethlehem para el shock, Clematis para el desvanecimiento, Impatiens para la agitación, Rock Rose para el terror y Cherry Plum para conservar el control.
La combinación de emergencia no es una panacea y siempre será mejor tratar las causas subyacentes de los estados emcionales mediante el uso individual de las flores. Pero sin duda debe de formar parte del kit de emergencia que lleva en su vehículo para tomarlo si tiene que dirigirse al hospital a media noche. Agregando cuatro gotas en una taza de agua o sobre una compresa fría ayudará a calmar los nervios de papá cuando se acerque el parto. Si ella puede quitarle el frasco, a mamá también le serán de gran utilidad.



Volver a Bach



(del libro "Jung y Flores de Bach, Arquetipos y Flores" – Espeche y Grecco Cap 1)

"El Sistema Bach es una totalidad y como tal hay que tomarlo. Sin embargo se puede hacer una distinción entre el nivel de fundamentación y el nivel de los remedios que componen el disppositivo floral.
Como sistema constituye una profunda y clara exposición sobre el proceso de evolución del hombre y de la enfermedad como significante que nos revela, con su aparición, los desvíos del sujeto del correcto camino. Del mismo modo establece la función del arte de curar como sostenida en la tarea de ayudar al enfermo a esclarecer dentro de sí las causas reales que originaron su padecimiento, dado que en el conocimiento de estas causas es donde radica la posibilidad de cura eficaz.
En segundo lugar, el sistema Bach es un procedimiento terapéutico consistente en la administración de 38 remedios destinados a aliviar el dolor y elevar la conciencia del enfermo.
Estos dos aspectos están, en la filosofía Bach, sólodamente soldados y la administración floral es indisociable de la labor de “iluminación” y conocimiento.
Sin embargo la realidad nos muestra muchas veces otra cosa. Por ejemplo, la administración de las flores con un criterio puramente sintomático, sin la visión holística del hombre y sin el artesanal trabajo terapéutico de apretar filas con el enfermo, para que éste pueda percatarse y conocer cuáles son las causas de los síntomas que sufre.
En tercer lugar, a veces olvidamos que las flores trabajan sobre las POTENCIALIDADES Y VURTUDES LATENTES que se deben desarrollar, con el fin de hacer, de este modo, que se vayan eliminando las causas reales de los males, que se logre un mayor contacto con la realidad y que se avance en el proceso de evolución.
En esta perspectiva en tratamiento floral consiste en el DESPERTAR LA FUERZA CURATIVA INTERIOR y en un proceso en el cual el hombre va cambiando la visión que tiene del mundo, de sí mismo y de los semejantes. Visión que refleja su salud y su enfermedad."


Nota: El ejemplar que yo tengo es de la 5ta edición. Hay más nuevas!

sábado, 10 de febrero de 2018

La personalidad Centaury por Eduardo H. Grecco


Artículo publicado en:   https://www.flobana.org/centaury.php




¿Tu crees que no lucho porque no hiero ni ofendo?
-Némer Ibn El Barud


Personalidad
La máscara habitual del Centaury se manifiesta bajo la forma de una personalidad bondadosa, callada, sensitiva, dócil, gentil, abnegada, vacilante, dependiente, sumisa, inhibida y ansiosa (hasta en demasía) por ayudar a los otros. Poseedor de una exagerada valoración de su capacidad para asistir al partenaire, es prisionera de serias dificultades para poner límites y decir que no a los requerimientos ajenos y puede, en extremos, llegar a desarrollar conductas serviles y masoquistas.
Su voluntad se encuentra debilitada y sus afectos exacerbados debido, en parte, a la vulnerabilidad que siente de un modo visceral y, por otra, por el esfuerzo que despliega para complacer a los demás.
De manera habitual relega sus opiniones e intereses y le resulta costoso hacer valer sus ideas de manera que olvida sus propias necesidades y, en espejo, no percibe las auténticas necesidades de los otros.
Por este camino es frecuente que la rigidez Centaury culmine en la ausencia de placer por las cosas de la vida cotidiana y, aún, por la vida misma.
Sin embargo, en su sombra se oculta un carácter bien diferente: fuertemente compulsivo, arrogante, egoísta, demandante, presumido, autoritario, autócrata, dominante, tiránico, ampuloso, anhelante de poder, vengativo y, por momentos, con tendencia a comportarse con crueldad.
De esta manera la forma habitual del Centaury (máscara) se revela como un gesto de apaciguamiento hacia el otro para evitar el castigo o la agresión, fantasía simétrica a los deseos reprimidos o contenidos de castigar y agredir que habitan en su sombra. Estos impulsos se encuentran al acecho para cuando se presente la oportunidad adecuada de poder descargarlos sin peligro.
Entre ambas posibilidades antagónicas existe un equilibrio un camino que permite el surgimiento de una personalidad fuerte y afirmada sobre sí misma, independiente y segura de sus convicciones, gentil y receptiva, compasiva y comprometida socialmente pero, al mismo tiempo, capaz de saber limitarse en el servicio cuando percibe que excede sus posibilidades, libre del temor de ser rechazada si no cumple con lo que le demandan, resistente a las influencias y que no permite que se aprovechen de ella.

Lección
El Centaury tiene que aprender a encontrar el centro dentro de si donde apoyar los cimientos de su identidad; a poner límites y no dejar que otros interfieran en su camino interior y, finalmente, a permitirse ser un agente activo en la construcción de su propia vida.

Virtud
Las virtudes que esta esencia permite desplegar son: mansedumbre, servicio, bondad, compasión, fortaleza, piedad, humildad, estima y modestia. Al mismo tiempo fortifica la voluntad para hacer capaz a la persona de realizar el propósito interior que su alma le dicta.
Obstáculo
Dado que los Centaury actúan bajo la creencia de que su manera de relacionarse es esencialmente amorosa, cuando, por el contrario, la realidad es que son incapaces de decir que no a los reclamos de los otros, terminan bajo la ilusión de que resistirse a la explotación de los otros es una falta de amor.
El proceso que subyace a este dinamismo hace evidente que, al complacer, el Centaury siente que se valida, que se corporiza, que existe. Pero lo que sucede es que al olvidar sus propias necesidades, al no escuchar su voz interior y al enajenarse en el deseo del otro, retrasa su propio camino de evolución y el de los que lo rodean.

Clave histórica
Es frecuente encontrar, en la biografía de la personalidad Centaury, relatos de humillaciones y maltratos reiterados en la infancia, frustraciones en sus necesidades de afecto, padres autoritarios y castigadores, etapas de caprichos y rebeldías y exigencias alimenticias y en el control de esfínteres (por parte de los padres) que fueron vividas de un modo traumático. De la misma manera aprendieron en la infancia el mandato de los padres según el cual "Si no obedeces, no te vamos a querer".

Mapa emocional
Hostilidad reprimida, excesiva demanda de amor que conduce a una reiterada frustración, miedo a la libertad y al descontrol, culpa y remordimiento, necesidad de castigo, insatisfacción permanente, vergüenza, vivencia de no ser nada, no solamente no ser valioso sino considerarse una basura o un felpudo.

Polaridad emocional
Servicio y egoísmo; servilismo y autocracia; sometimiento y tiranía: ira y perdón; crueldad y compasión; sumisión y libertad.

Modalidad comunicacional
Queja, falta de fuerza expresiva y espontaneidad, bloqueo en la afirmación, muletillas de permiso y perdón permanente, torpeza.

Vínculos
Dependientes, sometidos, sumisos, desafiantes, insatisfactorios, adictivos, inhibidos, búsqueda de protección y aprobación, delegación en el otro de la propia autoridad. En esencia las relaciones Centaury se organizan en torno de vivir la vida a través de la del otro.
Algunos de los rasgos mas destacados en su relación con otros son:
Si alguien necesita algo se lo dan sin que se lo pidan. Esta es una máscara que parece generosidad pero encubre temor.
Su finalidad esencial en la vida es hacer cosas por los otros. Este servilismo es una máscara del auténtico servicio.
Son considerados y amables en el trato con las demás personas.
Están con las personas que quieren en las buenas y en las malas.
Se inhiben cuando son el centro de atención.
Son personas sufridas, pacientes y con mucha tolerancia a la incomodidad.
Son bastante ingenuos y les cuesta pensar que otras personas tengan segundas intenciones hacia ellos.
En sus relaciones afectivas tienden al dejarse guiar por la pareja renunciando a su propia autoridad y su propio camino y hasta llegan al masoquismo.
En la sexualidad no busca tanto el placer propio como el del otro.
Síntomas físicos
Cansancio, palidez, trastornos circulatorios, trastornos hepáticos, dolores de columna (especialmente dorsales), hipertensión arterial, patologías tiroideas, tensión muscular, dolores en los muslos, constipación, disneas respiratorias, trastornos inmunológicos.

Síntomas psíquicos
Incertidumbre, represión de la sexualidad, relaciones de co-dependencia y sufrimiento, incapacidad de goce, tendencias masoquistas, afán de servicio desmedido, síntomas obsesivos, accidentes reiterados, incapacidad para expresar con fuerza las ideas, influenciabilidad, anhelo de reconocimiento y confirmación, temor a autoridad, necesidad de aprobación, incapacidad para poner límites, hipersensibilidad, tristeza, voluntad débil, pasividad, reaccionan a los deseos de los otros y no a los propios.

Mecanismo
Dependencia, bajo la forma de incapacidad de asumir la propia autoridad.

Referencia botánica
Centaurium umbellatum, flores rosadas, insertadas en la punta de las ramas. Sólo se abren cuando hay buen tiempo.

Desarrollo
Este tipo floral plantea uno de los más complejos y difíciles problemas clínicos con los que se enfrenta el Terapeuta Floral. La causa radica en que, el Centaury, suele tener una recurrente tendencia a la recaída y al retorno de los síntomas, al punto que, es muy común que en los tratamientos de estos pacientes, a lo largo de toda su duración, se establezca un reiterado patrón cíclico de mejorías y regresiones. Esto posee cierta lógica, ya que, su identidad se encuentra carcomida por una fuerte orientación masoquista, que no es otra cosa que un sadismo vuelto contra sí mismo, que les impide, entre otras cosas, acceder fácilmente a la curación.
El Dr. Bach al describir el tipo de personalidad que se corresponde con ésta esencia dice que se trata de gente bondadosa, callada y dócil, pero que, sin embargo, se encuentra hiperansiosa por servir a los demás y que, al mismo tiempo, valoran en mucho las propias fuerzas de que disponen para realizar esta tarea.
Si lo comparamos, en este punto, con el Red Chestnut podemos observar que éste último conjuga el verbo "ayudar", mientras el Centaury prefiere el "servir". Ambos están excesivamente preocupados por las demandas de los demás y descuidan, por diferentes razones, el desarrollo de su propia vida y sus propios proyectos. En éste punto son egotistas en la evaluación de sus capacidades de servicio y esconden tras una máscara asistencial la huída de sí mismos o de la realización de su tarea existencial. En ambos casos el descubrimiento de la intimidad esta impedido y se ligan en los enredos emocionales de los otros.
Hay una diferencia de enfoque entre las actitudes de egotismo y egoísmo. En el egoísmo hay un exceso de la importancia del hacer, mientras que en el egotismo es el Ser el que se resalta. Comparado con otro tipo floral, el Vine, que es egoísta, el Centaury, por el contrario, es egotista, dado que, su problemática, en este punto, se encuentra centrada, al igual que el Agrimony, en torno de su Ser.
Otro elemento clínico importante es el modo en como organizan sus relaciones personales. Junto a la necesidad que tienen de involucrarse de modo muy extremo en cada vínculo, yace una tendencia a asumir un posición sometida, dependiente y masoquista. Esta inclinación esta atada a una severa dificultad que tienen los Centaury para conectarse con su propia autoridad. Sin embargo, teñida de una cierta cuota de desvalorización, puede advertirse la presencia de "formación reactiva" que esconde, tras la sumisión, un despotismo reprimido. No por nada Bach relaciona éste tipo floral con el arquetipo del autócrata.
Finalmente, el afán de servicio desmesurado, señala Bach, conduce a éstas personas a efectuar más trabajo del que le corresponde "a tal punto que pueden llegar a descuidar su propia misión en la vida". En éste punto el Centaury hace polaridad con el Water Violet quien hace de no desviarse de cumplir su misión una religión.
El esquema de tortura y sufrimiento del alma Centaury se explica por la existencia de una primitiva y excesiva exigencia de amor que, lógicamente, no puede ser satisfecha y que, sin embargo, es buscada, llevando entonces, de manera reiterada, a la frustración. Es como si se estuviera anhelando, inconscientemente, el ser castigado de este modo. ¿Por qué? Por que en su corazón laten sentimientos de culpa y remordimiento reprimidos por el hecho, de que, asociados a la demanda de amor, existe, también, rencor, resentimiento y desafío.
En las personas Centaury es regular encontrar, más o menos sofocadas, historias de humillación, mal trato e inferioridad que han generado afectos de hostilidad reprimidos. De algún modo dramatizan en el presente, en sus vínculos, antiguos modos de relación que conformaron su identidad durante la infancia. Repiten lo que vivieron.
El problema central del Centaury es, entonces, la necesidad de sufrimiento, dependencia y humillación, casi bajo la condición de una adicción. La conciencia culpógena, llena de rencor y de odio, es silenciada mediante éste mecanismo de autocastigo, conducta en la cual encuentra, paradójicamente, un cierto placer.
Por otra parte, también, puede advertirse un fuerte temor al descontrol, a las descargas involuntarias, que lo colman de ansiedad y lo conducen a desarrollar intensos y exagerados mecanismos de autocontrol que pueden aparecer como meticulosidad exagerada.
Lógicamente tal hipercontrol de las respuestas emocionales, que lo hace aparecer como "rígidamente sometido", conduce a una fuerte vivencia de insatisfacción en todas las áreas de su vida, insatisfacción que lo obliga a una mayor demanda y a una renovada frustración.
Este mapa emocional se traduce, corporalmente, en espasticidad en la base de la pelvis, dificultades sexuales, llanto y sollozos como descarga de afectos sofocados, vientre distendido (conectado con afectos de ternura) y nalgas y muslos contraídos por la agresión reprimida.
A partir de éste esquema y esta dinámica se organizan dos modalidades básicas Centaury: el pasivo y el activo.
El primero es el que suele ser descripto en casi todos los libros florales y el segundo presenta algunos rasgos que lo asemejan y hasta confunden con el comportamiento Vine, aunque posee rasgos diferenciados.

1. Centaury Pasivo
En la clínica de las personalidades Centaury uno de los elementos básicos que debe ser tenido en cuenta es la vivencia de sufrimiento, infelicidad y humillación que conduce, regularmente, a estructurar una actitud de reclamo permanente. Muchas veces las quejas son justificadas, otras no, pero siempre neuróticas y no conducentes a ninguna solución.
El mundo imaginario de este tipo de Centaury se encuentra poblado de fantasmas de automartirio, autoflagelación, autopunición y la creencia de poseer una capacidad omnipotente de servir.
A esto se debe agregar que el Centaury parece estar atrapado en un círculo vicioso que da como resultado que cuanto más trabaja por salir de él, mas se atasca y más crece, entonces, su desesperación. Existe dentro de su alma un mapa mental donde el anhelo de libertad coexiste con el miedo a liberarse, el deseo de ayuda con la desconfianza, siendo ésta emoción junto con la hostilidad (en todas sus formas) reprimida el primer objetivo del trabajo floral, ya que son los afectos que impiden toda posibilidad de tratamiento.
Por otra parte, otra creencia Centaury muy enraizada es sentirse felpudo o Cenicienta, que todos tienen derecho a pisarlos y usar de ellos. Esto se suele traducir en ciertos síntomas característicos:
  • Bloqueo laríngeo que se traduce en dificultad para expresar con convicción y enérgicamente las necesidades o hablar fuertemente; tener un tono quejumbroso y lastimero; estar pidiendo siempre perdón por todo; no poder decir que no.
  • Autodesaprobación constante,
  • Accidentes reiterados,
  • Enredarse en situaciones dolorosas,
  • Tendencia hacia el autodesprecio,
  • Abandono en el arreglo y la limpieza personal (que a veces puede parecer como una exagerada reacción Crab Apple de limpieza y prolijidad),
  • Búsqueda de castigo,
  • Dificultad en poder pararse derecho,
  • Movimientos desordenados, vacilantes y sin fuerza,
  • Vivencia las necesidades corporales como algo sucio,
  • Caprichos,
  • Hombros encogidos,
  • Tensión en los muslos,
  • Diarreas y constipaciones,
  • Falta de espontaneidad y torpeza en las relaciones sociales,
  • Necesidad de aprobación,
  • Resentimiento hacia la pareja,
  • Incertidumbre, vacilación e inseguridad.
Entre los elementos semiológicos más importantes de la estructura corporal del Centaury Pasivo, se destacan:
  • Cuello generalmente grueso, musculoso, no muy rígido, con tensión en la nuca e inclinado hacia abajo. Un cuello de éstas características indica falta de orgullo, bloqueo en la expresión de sentimientos de resentimiento y rencor, dificultad para expresar lo que se siente y piensa con convicción.
  • Vientre contraído, que indica temor al dolor que le provoca la relación interpersonal y la sexualidad.
  • Base de la pelvis elevada, que muestra la incapacidad para conectarse con el placer.
  • Empeine contraído, que demuestra inseguridad.
  • Músculos de la pierna y el pie espásticos, relación forzada y dificultosa con la realidad. La vida como problema.
  • Expresión facial, poco espontánea y limitada, donde aparecen rasgos de ingenuidad e inclusive asombro, que oculta miedo, desprecio, repugnancia y terror.
En suma, al mirar a un Centaury la imagen que aparece al terapeuta es de un cerebro que duda y desconfía, garganta cerrada que no deja fluir las emociones, nuca bloqueada para evitar la expresión del resentimiento, el vientre y la pelvis contraídos, músculos de las piernas y empeine espásticos, región anal endurecida, espalda doblada, cabeza con gesto de sumisión y apaciguamiento.

2. Centaury Activo
En éste caso la persona se ha convertido en un "matón". Dominante, humillador, déspota, trata de ocultar con éstos comportamientos su pasado de sometimiento.
Le falta en éste caso la habilidad de mando y de justicia que posee el Vine, así como una clara conciencia del poder de sus capacidades. Aquí, por el contrario, es un comportamiento caprichoso y tiránico. Es como si el pasado de "orfandad" estuviera saldando, con una conducta hostil, la antigua incapacidad para poner límites, de humillar como fue humillado, de someter como fue sometido. El Vine tiene una dirección y un objetivo en su dominación, que trasciende el carácter caprichoso y trivial, que esta ausente en el Centaury.
Su comportamiento es a veces cruel y de mucho ensañamiento, especialmente con seres que fueron queridos e inclusive que le ayudaron. Busca venganza y lo hace de un modo desproporcionado. Suele hacer pagar a la persona actual todos los sufrimientos de su vida e inclusive toma actitudes poco carentes de honor y moral, como enviar anónimos, hablar mal del otro y buscar su destrucción y humillación. En esto se asemeja a las respuestas que el Chicory despliega motivado por al envidia.
Tal cuadro delata la presencia de un fuerte sentimiento de rivalidad y enemista reprimida durante largo tiempo, que ahora retorna de un modo indiscriminado. La propia incapacidad se trata de esconder, al no ser aceptada, mediante la descalificación del semejante. Pero además, pone en evidencia el carácter básicamente sádico de todo Centaury, que no conoce el perdón, ni a sí mismo, ni hacia el otro.
En ésta versión el cuerpo se encuentra falsamente erguido, el mentón suele temblar, la espalda forzadamente recta. Las vértebras cervicales suelen sufrir por dolores, los pacientes suelen tener tumores, quistes, peritonitis, cansancio crónico, infecciones reiteradas e inclusive algunos trastornos cardíacos.
Por lo demás, al observar al paciente se advierte la presencia de rasgos del tipo pasivo, ya sea de un modo sofocado o encubiertos por formaciones reactivas de signo contrario, como por ejemplo, exceso de prolijidad y orden, autoelogio constante, gritos y órdenes carentes de oportunidad y proporción.

Textos de Bach
"La Centaura Menor que crece en nuestros prados, te ayudará encontrar tu propio yo, de forma que puedas llegar a ser un trabajador activo y positivo, en lugar de un agente pasivo" "Gente callada, amable y gentil que siente un exceso de ansiedad por servir a los demás, perdiendo mucha energía propia en ese esfuerzo. Ese deseo es tan fuerte en ellos que se vuelven personas serviles en lugar de ayudadores voluntariosos. Su buena naturaleza les lleva a hacer mucho más de lo que les corresponde y, al hacerlo, pueden descuidar su propia y particular misión en la vida" "Estas personas han perdido, en su lucha por el poder, el sentido de las proporciones de su propia posición e importancia en el mundo. Son ruidosos al hablar y al moverse, exigen atención, son impacientes y meticulosos en los detalles de sus propios deseos y comodidades. Son arrogantes y presumen de sus propios logros. Generalmente de cuerpo grande, de buen color, tienden a sufrir de presión sanguínea alta de las enfermedades relacionadas con ella. El remedio tiende a tornar suaves y gentiles a estas personas, reduciendo la tensión tanto mental como física"

Arquetipos y mitos
En muchos sentidos, el Centaury, transita por la vida ordenando sus conductas de acuerdo a los dictados del arquetipo del huérfano, que se encuentra muy activo dentro de su alma. Esta fuerza, inconsciente y colectiva, aporta una energía que se plasma en forma de personalidad, afectos y comportamientos usuales en este tipo floral.
La estructura del "huérfano" enfrenta al hombre con la soledad existencial y la inseguridad. Es cierto que, en alguna medida, se trata de afectos que pertenecen al patrimonio universal del alma pero, en este caso, se procesan de una manera acorde a gestar un futuro destino de dependencia.
Este arquetipo habla de un niño privado de protección, cariño y cuidado en un momento de su vida en el cual le era imposible valerse por sí mismo. Inicialmente, pudo haber reaccionado con hostilidad e indignación ante esta circunstancia pero, su desvalidez y vulnerabilidad, lo hizo fracasar en su lucha por imponer la satisfacción de sus necesidades, dejando como recuerdo la huella de haber sido vencido en la lucha por el poder.
Cuando surgen en el transcurso de la vida nuevas experiencias de abandono, descuido o decepción este arquetipo se vuelve a activar y la persona desarrolla un mecanismo de compensación que lo lleva a estructurar una respuesta singular: dado que no puedo enfrentar la adversidad debo apaciguar al adversario, someterme a él, hacer todo lo que creo que él me requiere.
En la vida abundan experiencias de orfandad y de dolor que arrojan a la persona al abismo de la exclusión: un estado en el se sienten invadidas por una vívida sensación de haber sido apartadas y alejadas del paraíso y de toda fuente de placer. De esa manera la dependencia, la subrogación a la voluntad ajena y el servilismo pueden resultar alternativas para la conciencia, neuróticas, pero alternativas al fin, ya que, esta anhela cerrar la herida del alma y callar el grito de angustia y temor que la ahoga.
Frente al vértigo de la libertad prefiere la sumisión, frente a la independencia prefiere el sometimiento, frente a la generosidad activa y responsable opta por nunca decir que no.
Esto no significa que la persona se sienta feliz y armónica. Por el contrario, el Centaury atesora en su sombra rencor, odio, miedo, ira y descontento y, estos afectos reprimidos, pueden llevarlo a convertirlo, por la ley de la polaridad, cuando la oportunidad se ofrece, en un déspota tiránico y vengativo.
El arquetipo del huérfano enfrenta al hombre a la tarea de liberarse de toda dependencia pero, también, de sanar el espíritu retaliativo y autocrático que alberga en su inconsciente. Así, la construcción de una identidad capaz de distanciarse tanto de la sumisión como el despotismo sigue un recorrido que, en el caso del Centaury, termina en el fracaso y, lo que debería haber sido una herramienta para la evolución, se transforma en una pesada cadena que ata a la persona a un patrón de conducta que detiene su crecimiento. De esta manera la identidad Centaury no deja paso mas que a los antagonismos extremos que perfila la dialéctica del amo y el esclavo como únicas posibilidades de llegar a ser.
Lo mismo ocurre con el Agrimony pero el camino que en esta esencia se traza es el formular una existencia inauténtica para eludir el dolor y el temor al rechazo. El Centaury, en cambio, elige buscar complacer y satisfacer al otro por el sendero de conformarse con cualquier cosa, hacer buena letra constantemente, nunca decirle que no a nadie y estar siempre dispuesto a servir. Y lo hace, de este modo, alentado por la fantasía de que de así logra apaciguar al otro ya que lo vive no como un par sino como un amo ante el cual debe doblegarse.
La sanación de tal modelo de funcionamiento acontece cuando la persona logra salir del refugio imaginario de la dependencia de la autoridad y logra sentirse par entre pares. Pares con los cuales existe la posibilidad de ayudarse mutuamente, de ser realista con sus capacidades de servicio y libre del temor al rechazo y a la necesidad de postergar sus intereses para conseguir reconocimiento.
Así como, el Cherry Plum es la esencia que pone a la persona en contacto con el hecho de que la vida es una constante danza de experiencias que hay que arriesgarse a vivir, Centaury plantea aprender que, si bien es cierto que la verdad nos hace libres, no menos cierto es que solo con libertad e independencia podemos encontrar la verdad tanto dentro como fuera de nosotros.

La génesis del servilismo
¿Cuál es la fuente de la cual surge la emoción que esta en la base de la personalidad Centaury?
En la historia personal del Centaury encontramos la huella de experiencias de exclusión y rechazo temprano que van generando la creencia, en la persona, de haber hecho algo malo en el pasado por lo cual lo que le ocurre hoy lo tiene bien merecido. Que sus antiguos sentimientos de hostilidad son la causa de que la gente lo trate tan duramente.
Su actitud de apaciguamiento y servilismo actual es un intento de reparar el daño que cree haber ocasionado y pagar la deuda que cree haber contraído. Por otra parte necesita que lo quieran y lo acepten y para alcanzar este objetivo no sabe hacer otra cosa que recurrir al desarrollo una conducta de estar incondicionalmente dedicado a servir a los demás.
Asumir que, frente al "otro" poderoso (y los otros siempre lo son para el Centaury), la respuesta apropiada es la resignación y el sometimiento, tal vez, poco auténtica pero no por eso menos asumida como real, coloca a quien está prisionero de este imaginario en una posición sin salida.
En este tipo de estructura, mas allá de los datos biográficos las experiencias intrauterinas han jugado un papel significativo en la formación del carácter. Al levantar la historia de estas personas es bastante llamativo el porcentaje de ellas que han tenido madres que en el momento de la concepción tenían una serie de razones prácticas para no desear el embarazo pero que, sin embargo, inconscientemente deseaban lograrlo. Esta doble disposición actuó de alguna manera, sobre el psiquismo inicial, provocando en el niño una reacción de predisposición a la confusión, la hostilidad y el sometimiento.
Otro hecho es el rol paterno o de un abuelo que durante el embarazo tuvieron tenido una actitud dominante sobre la madre a quien gritaban y/o ordenaban frecuentemente. La mujer respondía con miedo ante las palabras duras y severas escuchadas o las simples miradas de reconvención, su corazón cambiaba de ritmo y el feto fue aprendiendo este primitivo patrón de respuesta al compás de los cambios cardíacos.
Hay que insistir en el hecho, a veces olvidado, de que la calidad de la relación de la mujer con su pareja ejerce una influencia decisiva en la vida del niño aún en el vientre materno. En este caso particular la mujer lo que vive es un vínculo fuertemente amenazante.
Del mismo modo la presión de la constelación familiar es significativa al punto que, invariablemente, se encuentran ancestros con comporamientos semejantes en toda personalidad Centaury.

Contactar al autor: eduardo_grecco@terra.com.mx

lunes, 8 de enero de 2018

Chestnut Bud - Brote de Castaño

Chestnud Bud es la esencia de Bach para la gente incapaz de aprender de las lecciones de la vida. Pueden estar repitiendo los mismos errores una y otra vez, como por ejemplo, cambiando una y otra vez al mismo tipo de trabajo y sentirse siempre insatisfecho con cada uno de ellos. En otras ocasiones pueden darse cuenta de cómo otras personas cometen los mismos errores y sus respectivas consecuencias, pero cuando lo aplican a sus propios actos fracasan en aprender la lección y vuelven a cometer los mismos errores una y otra vez.
El Dr. Bach dijo que era bueno seguir adelante y dejar el pasado atrás, pero la gente en el estado Chestnut Bud lo olvida demasiado pronto. Le prestan tan poca atención al pasado que fracasan en aprender de sus lecciones y terminan condenados a repetir sus errores una y otra vez. Chestnut Bud es el remedio para ayudarles a aprender de las lecciones del pasado y puedan progresar hacia experiencias auténticamente nuevas.

Crab Apple - Manzano silvestre.




Esencia floral para personas escrupulosas, meticulosas, siempre pendiente del orden y del aseo. Tienen miedo a las infecciones y enfermedades contagiosas.

SÍNTOMAS CLAVES
- Imagen pobre de si mismo. Sensacion de impureza.
- Vergüenza.
- Sufrir ansiedad por todo tipos de insectos, bacterias, etc.
- Distorsión del sentido de la proporción.
- Obsesión por el orden y la limpieza o por trivialidades.
- Se sobrevalora los detalles, pierde la globalidad.
- Perfeccionista.
- Miedo a contagiarse y desarrollar enfermedades.
- Sensacion de asco.
- Miedo a que la comida pueda hallarse en mal estado, a las medicinas caducadas.
- Personas con dietas estrictas y si comen algo diferente sienten que están intoxicadas.
- Propenso a atraer energías negativas..
- Odio a si mismo.
- Sensacion de asco.
- A veces tiene problemas con acciones físicas, como besar o amamantar.
- Por su afán de limpieza atraen síntomas físicos molestos con facilidad como (problemas cutáneos, exceso de sudor, mucosidades y diversas infecciones.)

El tratamiento con CRAB APPLE aporta el Potencial Positivo de:
- Aceptación de si mismo y de sus propias imperfecciones.
- Tener una imagen personal positiva, no le incomoda su apariencia física, ni su entorno.
- Es un limpiador interno a nivel sentimientos.
- Restaura el sentido de la proporción.
- Ayuda a la adaptación de la realidad en los pacientes psicoticos.
- Aplicado externamente actúa muy bien sobre lesiones dermatológicas.
- Buen medicamento para las infecciones y resfriados comunes.

Sobre la actuación de las Flores de Bach, por Ricardo Orozco





Resulta muy difícil encontrar un patrón homogéneo para explicar la forma en la que las Flores de Bach actúan.
A la mayoría de usuarios y terapeutas les basta con esto último, con que actúen. Pero sin embargo son muchas las veces en las que he escuchado la siguiente pregunta: ¿es necesario tener conciencia de la información que las flores catalizan para que estas actúen? ¿O acaso para que el efecto sea máximo?
A mi modo de ver, existen dos vías de actuación principales, y esto no quita que además puedan haber otras.
Una, quizá la más importante y evolutiva, pasa por la mente, por el tomar conciencia, en la más pura línea de lo enunciado por el Dr. Bach. Podríamos aquí señalar una dirección de . Algo así como vernos desde una metaposición, desde fuera, como nos ven también los demás. Relacionamos de esta forma la repercusión que tienen nuestras acciones sobre el entorno y la influencia que ejercen los acontecimientos en nuestros pensamientos y sentimientos.
Existe otra vía que resulta un poco “más animal” o, en cualquier caso, no parece pasar por la mente, al menos en un primer momento. Tal es el caso por ejemplo de un animal que a raíz de la toma de las flores cambia a un comportamiento más sano y equilibrado. Si aplicamos esta vía no mental, en cierta forma de , a una persona en tratamiento con un marcado patrón Chicory, podríamos ver que de pronto no se enfurece cuando no cuentan con ella para un evento al que pensaba ser invitada. Es más, aprovecha el tiempo de otra manera positiva sin sentirse traicionada. En este caso no ha habido un procesamiento cognitivo (o mental) de la conveniencia de no ser tan posesiva, dejar fluir a los demás, etc., etc. También observamos esta vía en gente que no sabe que está tomando las esencias, porque por ejemplo se las dan fuera de un proceso terapéutico y a escondidas, práctica que no respaldo.
Las Flores de Bach parecen actuar indistintamente por las dos vías mencionadas, e incluso podemos constatar que la una no excluye a la otra.
Creo que cuando uno cambia de conducta mostrándose más empático, ya ha habido un proceso interior significativo. Y esto no tiene por qué ser siempre consciente ya que no somos solo la mente. Existen otros niveles de conciencia elevados que trascienden la mente consciente. Aunque… puestos a elegir, parecería que conviniese más que el cliente sea lo más consciente y participativo posible. Y ahí es donde entra en juego el papel del terapeuta.
El terapeuta floral siempre debe acompañar. En el primer supuesto de actuación de las esencias, el que describía de , ayudando a que el cliente se haga consciente de sus cambios y de lo conveniente que resulta seguir ganando autoconciencia y creciendo como persona. En el segundo, de , ayuda a que esos preciosos cambios que han ocurrido sean valorados y de esta forma se conviertan en algo más duradero, al ser asistidos por la voluntad de cambio y el progreso en las virtudes del alma.  Precisamente esta es la vía evolutiva señalada por Bach.
De esta forma, quien toma las Flores de Bach siempre, de una forma u otra, termina ganando.